jueves, 30 de marzo de 2017

Reseña "La gran fábrica de palabras" de Agnès de Lestrade y Valeria Docampo. Ed. Tramuntana.

Hola a todos y a todas. ¿Qué tal ha ido la semana? Espero que muy bien y esteis con muchas muchas ganas de ver el maravilloso álbum ilustrado que os presento en este post. ¿Arrancamos? 

Hay libros tan especiales y con mensajes tan profundos que a la hora de reseñar me cuesta mucho transmitir la esencia del mismo. Este es el caso de "La gran fábrica de palabras" de Agnès de Lestrade y Valeria Docampo. 





Ficha técnica

Título: La gran fábrica de palabras
Autor: Agnés de Lestrade y Valeria Docampo
Editorial: Tramuntana
Páginas: 40
ISBN: 978-84-16578-08-5
Formato: Tapa dura.


Sinopsis

Existe un raro país donde la gente raramente habla. En ese lugar sus habitantes deben comprar las palabras y tragárselas para poderlas pronunciar. Bruno quiere mucho a Andrea. Le encantaría abrirle su corazón, pero ¿cómo puede hacerlo? Para decirle a Andrea todo lo que le gustaría necesitaría una fortuna. Y ahí esta Óscar. Él si puede decirle a Andrea un sinfín de palabras bonitas. Pero él decide lanzarse y demostrarle con las únicas tres palabras que tiene lo mucho que la quiere. ¿Qué pasará cuando las palabras lleguen a Andrea?






La magia de este álbum es increíble. No lo conocía, y tengo que decir que su título me llamó tanto la atención que decidí comprarlo. Y no me equivoqué. Pocas veces se encuentran con joyas como esta. El libro es muy profundo, con valores y enseñanzas que te hacen reflexionar, pero que también están al alcance de los niños.






Las imágenes del libro no tienen colores claros y súper llamativos. Pero precisamente eso hace que el mensaje llegue a un más. Desde que lo abrí noté como la tristeza y la desigualdad se fundían y danzaban a lo largo de las páginas del libro. En ese mundo donde las palabras deben ser compradas para ser pronunciadas no todo el mundo goza de las mismas oportunidades. Los poderosos, aquellas personas con dinero, han conseguido poder acceder a todas y cada una de las palabras, y son los que pueden utilizarlas a su antojo. Pero, ¿qué pasa con aquellas personas que no tienen tanto dinero para poderlas comprar? ¿y con los niños?





Lo bonito de la historia es que Bruno a pesar de sus miedos y de que piensa que Óscar puede comprar todas las palabras bonitas que desee para Andrea, decide confiar en sus sueños, en sus palabras y en él y se lanza a pronunciar sus tres palabras para Andrea. A simple vista sus palabras, cereza, polvo y silla, no tienen un significado cargado de amor y sentimiento, pero su fuerza, su cariño y su entusiasmo hacen que se conviertan en un gesto de amor y cariño hacia su amiga Andrea que va más allá del mero significado de la palabra en sí. 





Si nos centramos en la figura de Andrea yo en ella he encontrado un halo de esperanza, de ilusión, de que es posible. Ella es capaz de entender por encima del significado real de las palabras la profundidad de los sentimiento de Bruno. 





Por tanto, me parece un libro genial. Me ha invitado a reflexionar, a emocionarme, y a ver como realmente si las palabras no se dicen con el corazón y todo nuestro sentimiento están igualmente vacías de significado. 

Respecto a la edición, tengo que decir que me encanta. Es un libro de un tamaño considerablemente grande, que quizás a la hora de pasar páginas a los más pequeños les cueste un poco, pero si nos sentamos con ellos a disfrutar de ese momento no hay ningún problema. Las ilustraciones son preciosas, y van dando paso a la esperanza a lo largo de la historia. Yo las veo cargadas de sentimiento. Al principio los tonos grises, sepias y más oscuros se presentan en el libro. Me da la sensación como de tristeza, represión, la dureza de no poder expresar todo lo que se siente, pero poco a poco el blanco se hace hueco y aparece como un halo de luz que paso a la esperanza para llenar de rojo y fuerza las palabras llenas de cariño de Bruno. 






Lo que más me ha gustado
  • El significado que se les da a las palabras. Ese mensaje de que si no se dicen con sentimiento están vacías. 
  • Las ilustraciones y como los colores van cambiando a lo largo de la historia y nos despiertan sentimientos como lectores. 


¿Cómo podemos trabajar esta historia?

Pues creo que sinceramente es un libro que puede dar mucho juego en una aula. Os propongo una serie de actividades que se me ocurren y que creo que pueden ser muy chulas y provechosas.


  • Debates y reflexión. A veces cuando nos paramos a escuchar a los niños vemos que realmente sus conclusiones son absolutamente increíbles y que los ojos de los niños ven esa cosas que como adultos hemos pasado por alto. Yo creo que esta parte es fundamental porque sus reflexiones, sus soluciones a los problemas y opiniones nos dejan perlas y regalos que no hay que perderse. 
  • Rebajas. Si lo trabajamos en el aula, puede ser una actividad súper chula hacer un mercado con palabras. ¿Por qué? Nos da pié a trabajar la historia. El tema de la compra y la venta, manejar el dinero, rebajas de palabras. A mi me pareció muy bonita la imagen de Bruno cazando palabras. Podemos hace juegos donde los niños tengan que cazar palabras por el aula, buscarlas en los libros, en las ventanas, etc. y posteriormente regalárselas a sus compañeros. Siempre procurando que todos los niños y niñas tengan unas palabras bonitas en sus buzones.


Mi opinión sobre el libro. 

No tengo palabras. A mí este libro me ha dejado totalmente enamorada. Es uno de esos álbumes que te hacen entusiasmarte con la literatura infantil y que te enganches y ya no puedas salir de ella. Precioso, de verdad. A mi también me ha dado mucho que pensar, así que bueno, al final del post os voy a dejar una pregunta que me gustaría muchísimo que se animarais a contestar.

Si podéis haceros con él no lo dudéis, o al menos acercarse a alguna biblioteca y echarle un vistazo, porque la poesía, la imaginación y el sentimiento que transmite es brutal.

Creo que es un libro que a partir de cuatro años aproximadamente se puede trabajar, y puede llegar a entenderse, pero que en los primeros años de educación primaria puede dar mucho más juego y despertar unas reflexiones bastante curiosas e interesantes. Pero sí, a partir de cuatro años está totalmente recomendado.

Y bueno, aquí llega mi pregunta:




¿Creéis realmente que si las palabras costaran dinero diríamos las cosas que solemos decir de manera tan gratuita y sin pensar en las consecuencias, molestia, daño, etc. que podemos causar y que estamos haciendo? 


Espero vuestras opiniones y nos leemos muy pronto. Muchos muchos muchos


2 comentarios:

  1. Ay...Como nos tocas el corazoncito con tus reseñas. Mi respuesta a tu pregunta es un ¡NO! rotundo y como una casa de grande. Si las palabras costasen dinero mediriamos mucho más lo que decimos y evitaríamos mucho daño gratuito.

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  2. Hola Belén! Tuve la suerte de que este cuento nos lo contase una profe de la uni que era maestra de infantil y... me enamoró totalmente. Creo que al igual que en ocasiones abusamos de las palabras y no pensamos realmente en su consecuencia, en el mensaje que estamos transmitiendo. Hablamos y hablamos sin reflexionar sobre lo que vamos a decir y como decía mi mama: piensa antes de hablar. Este libro también puede ayudar a potenciar otros lenguajes en el aula más allá del verbal y que son también muy importantes :) Tiene tanto potencial!

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